martes, 3 de junio de 2008

Usuario no autorizado

Ayer intentaba inscribirme en unas clases de natación. A ver si ya aprendo. No vaya siendo que un día de estos me ahogue en un charco… Pero las clases estas serán en mi escuela. Entonces uno se tiene que inscribir en línea (maldición, ya todo es en línea).

Sí, me metí a la página de deportes y luego en actividades acuáticas, en donde había una serie de horarios correspondientes a cada nivel: principiantes, intermedios, avanzados, entrenamiento dirigido y nado libre. Se supone que tienes que hacer una cita para que te digan en qué nivel debes estar. Pero obviamente yo estaré en principiantes, pues ni si quiera sé flotar. Pero eso a los entrenadores les vale y de todas formas, sin importar tus condiciones, tienes que ir a la cita para que te digan el nivel.

Resignada, ingresé a esa página extraña para hacer mi cita. Y sucede que soy un “usuario no autorizado” WTF! ¿Eso qué? ¡Osh! Y ya por inercia, que me enojo.



Pero lo peor no fue eso, sino que para resolver el problema, te dan un número telefónico y una extensión. El enojo ya se me había bajado un poco… entonces que le marcó. ¡Pero osh, osh y más osh! Sucede que cuando no está ocupada la línea, no contestan… estúpidas secretarias, de seguro fueron a atascarse de café gratis.

Y ahora eso de aprender a nadar, quedará sólo en mi imaginación ¡sniff!

1 comentario:

Patty Aragón dijo...

BARBARA!!!!! no dejes que esas máquinas y secretarias funestas te impidan la mayor realización en esta vida (bueno no... pero es que me encanta nadar!!)

Oye... por qué el otro día preguntabas por mi profesión?? ahora que veo que eres tan cuidadosa en tu redacción... me pregunto si no fue por que a mi siempre me faltan/sobran letras o de pronto las ideas están tan "poco" coherentes... que seguro te preguntaste si era realmente estudiante de filox.

En fin... me come la curiosidad