En el post pasado(del 2019 jaja), mencione cómo dejé de escribir por gusto para poner todos mis huevos en la canasta profesional. De querer ser escritora/blogger, pasé a ser periodista, politóloga, activista, profesora, investigadora, y ahora dueña de una consultoría.
También cambié de país y adquirí una nueva nacionalidad. Y paradójicamente tengo ganas de retomar lo que dejé de hacer hace más de 14 años.
Las redes sociales ya no son como antes, estoy más vieja grande, y mi vida es ordinaria. Y aún así tengo mucho chisme muchas experiencias para compartir como una mexicana que ahora vive en Silicon Valley.
En esta segunda temporada (tipo Rosa de Guadalupe), cubriré temas tanto de mi día a día como de asuntos laborales, estudiantiles y de negocios en Silicon Valley. Todo en español y desde mi perspectiva como una inmigrante mexicana.
Que no nos extrañe que un mexicanocon sombrero, bigote y zarape ande anunciando cacahuates al estilo de otro país... Digo, después de ya mexicanizamos la comida China y adoptamos los carritos del gabacho, ya ni es novedad...
En unos cuantos días sus amigos vendrían a visitarla. Mercedes tenía mucho tiempo de no verlos y por eso quería tener su casa bien arreglada, más que siempre, para dar una mejor impresión. Así que lo primero que decidió hacer fue comprar un mantel para el comedor.
Entró a una tienda y vio varios manteles. Había de todos los tamaños, colores y precios, pero solo uno logró cautivarla: fue el mantel blanco que estaba a la derecha de la caja. Mercedes no checó el precio. Tanto le había gustado que estab dispuesta a pagarlo en abonos con tal de tenerlo. Aunque afortunadamente el mantel estaba en oferta y sólo costaba $58.00
Entonces vio su cartera y nada más traía $30. Sin embargo, no había mucho problema porque la cajera le recordó que tenían sistema de apartado y, además, todavía faltaban unos cuantos días para que sus amigos llegaran. Así que dejó sus únicos $30 para que no le fueran a ganar el mantel.
Mercedes regresó a la tienda al día siguiente. Mostró su comprobante y pasó a la caja donde aquel mantel blanco la estaba esperando:
- Restarían $28.00 por favor - dijo la empleada. - Aquí están - y en eso Mercedes sacó un billete de $100.00 para liquidar
Entonces la cajera le entregó su cambio contando cada peso para que no hubiera ningún error: -Le entrego: con $32.00, serían 50; y con otros $50, serían $100; y con otros $100, son $200.
Mercedes volteó a ver el cambio y se sacó de onda, aunque su rostró no reflejó ninguna expresión. Ella sabía perfectamente que había pagado con un billete de $100 porque era lo único que traía en la cartera. No se necesitaba ser muy inteligente o bueno en las matemáticas para darse cuenta que la empleada le había dado cambio de más.
- ¡No mames! Con esto me puedo comprar la pulsera que vi en la tienda de allá atrás. O sino, con esto compro lo de la comida - pensó.
Mercedes dejó de ver el dinero. Lo dudó. Le fue difícil realizarlo, pero a fin de cuentas lo hizo:
- Señorita, le di $100, no $200. Y en seguida le devolvió el billete que le pudo haber echado una ayudadita. Ni siquiera se fijó si la empleada le había dicho algo o le había dado las gracias. Simplemente Mercedes salió de la tienda y se dirijió a su casa a paso apresurado.
Cuando iba en el camino, Mercedes no pudo evitar sonreír y sentirse bien. Pero tampoco pudo evitar pensar en el “qué pendeja”. Sin embargo, ella sabía que había hecho lo correcto: no era su dinero, no tenía por qué disponer de él.
Señoras y señores, damas y caballeros, niñas y niños: sepan todos (o al menos los que me leen) que no es casualidad que las pizzas lleguen tarde a su casa...
No es porque los que las hacen sean lentos... Ni es porque el repartidor sea tonto y no ubique su dirección... Y mucho menos porque es buena onda y quiere que nos salgan gratis...
Simplemente es porque, antes de entregar el pedido, pasan a echarse unos tamalitos, miren nada más:
OMFG!
No los justifico pero los comprendo: esos tamales son los más deliciosos de la región y están mil veces más buenos que las refrige-pizzas que reparten...
¡Pues claro! Ni modo que digan que su comida es mala...
Esos gringos son extremadamente ocurrentes, ni hablar... [Aunque lo peor es que me gasté los últimos centavitos ahí porque me convencieron (aplausos para mí)]
“ Yo quiero ir para visitar un Apple Store, traerme un R2D2, surtirme de ipods, comprar muchos Wiimotes y, de paso y con mucha suerte, encontrarme a Steve Jobs y pedirle un autógrafo…”
¡Bah! puras suplerfluidades. Lo único, y real, que vale la pena es visitar un Apple Store, y eso ya se cumplió...
Es importante mencionar que hace como 5 meses, ya había venido al gabacho... Recuerdo también que como nunca prevengo nada, tuve que sacar mi pasaporte y la visa para esa ocasión... fue una gastadera de dinero. Además, también tuve que comprar los boletos de avión, que por cierto me salieron casi al doble por comprarlos como 15 días antes...
Pero bueno, el punto es que esa vez (la primera de 2)no lo disfruté como dios manda porque ni iba de señora-rica-consolidada, ni a turistear, ni a hacer negocios... iba por encierrosasuntos escolares y durante todo una semana no se dignaron a pasearnos...
Así que me quedé traumada y mi sueño americano, en lugar de pasar desapercibido u olvidarlo, se volvió más obsesivo... Pero oh bendición: como mi hermano iba a venir a México para las posadas y se iba a regresar en carro, decidí colarme para “acompañarlo”.
Entonces, después de convencer a mis papás y de viajar 21 horas en carreteras desérticas, llegamos a Albuquerque. Y ándale, que descansar ni qué nada: directito al Apple Store porque ni pensarlo, mi anheladísimo sueño americano no se me volvería a escapar de las manos...
Oh frío infernal invernal, oh consumismo, oh el Gabacho… Así se respira el ambiente acá en los Estados Unidos: extraño y medio solitario pero acogedor. Porque aunque me la paso quejándome del clima y de que luego no le entiendo a las personas, bien que me gusta estar aquí.
Me vine en carro y aunque no manejé ni un metro, de hecho mi hermano fue el que se echó todo el viajesote, estar 21 horas sentada en un carro es aburrido y cansado.
Del viaje puedo presumir que, así como los de la foto de arriba, ya estuve en el trópico de cáncer... pero de ahí en fuera no creo que haya mucho qué decir: el paisaje desértico y, a partir de Durango, las carreteras eran puras rectas donde de pronto la civilización desaparecía. ¡Ah! pero ya para entrar a Ciudad Juárez, empezó una pasadera de soldados interminable... hasta me dio miedo y ya me andaba queriendo regresar (cobarde, cobarde, cobarde).
Pero bueno, el punto es que ya llegué al gabacho, a Albuquerque, Nuevo México, estoy con mi hermano, “vivo” en un departamento que está a una cuadra de la ruta 66 (sí, la de Cars) y las ofertas navideñas me esperan =)
En el gabacho me ofrecieron un buffet de "Comida Mexicana" como la que se muestra en la imagen... yo me quedé con cara de asco, sacada de onda y con ganas de llorar. Entonces mejor les dije "no gracias" acompañado de una sonrisa falsa y me fui.
Preferí comer pizza-engorda-americanos a pseudocomida-mexicana...
¡Así es! Hoy, después de 8 meses de ilusiones utópicas y arduos preparativos (¡bah!), por fin parto para el Gabacho por una semanota…
:) Yeii (:
En un principio yo quería que la primera vez que visitara EEUU, fuera para cumplir mi sueño americano… Casi casi como señora-rica-consolidada que se va de paseo y de shopping con mucho presupuesto. Pero no será así.
Mi primera vez en EU será con fines educativos(o algo así), con horario intenso (de 6:00am a 11:00pm), y viviré en los dormitorios de una universidad donde no nos dejarán salir (ni siquiera para ir a comprar recuerditos)… Pero bueno, la onda “educativa” me agrada y por eso voy…
A parte el día en que mi educación dé muchos frutos(entiéndase “el día en que tenga dinero al por mayor”), iré al gabacho, ahora sí, cual señora-rica-consolidadaa cumplir mi sueño americano.
Según el Instituto Nacional de Ecología, la verificación vehicular es una actividad de control de la contaminación atmosférica que se realiza en las ciudades con un gran número de vehículos o altos índices de contaminación atmosférica… A muchos este proceso ya se les hace muy familiar porque como buenos ciudadanos, lo hacen cuando les corresponde.
Sin embargo hay ocasiones en que por alguna extraña razón tu carro, aunque esté en buenas condiciones, nomás no pasa… Y es aquí cuando debes ponerte las pilas y amarrarte bien los pantalones para que tu carro pase como debe de ser(entiéndase “sin corrupción”)
Es por eso que comparto 5 pasos para que si aún no lo haz verificado, vayas más a la segura y sin problemas:
1.- Échale un ojo a tu carro cuando lo estén verificando. Casi siempre los verificadores te invitan a pasar a la sala de espera, donde no es tan fácil ver cómo están verificando tu coche. Entonces, mejor quédate parado en un lugar donde puedas apreciar cómo lo verifican:
Luego hay unos verificadores que hasta se ponen a leer el periódico mientras aceleran el carro a X revoluciones… Quién sabe cómo le harán :S
2.- Checa que el verificador que aceleró tu carro no tenga contacto con el de la computadora principal. Si bien es cierto que entre los trabajadores puede haber comunicación porque juntos forman un equipo, hay quienes no deben tener contacto mientras trabajan. Tal es el caso del verificador que acelera tu coche y el de la compu principal… ¿Para qué quieren hablarse si el que determina si pasó tu carro o no es un computador? Esto puede ser parte de un acto de corrupción.
Bien dicen “no hagas cosas buenas que parezcan malas”
3.- Espera tranquilo el resultado. Todo mundo va al Verificentro con la esperanza y/o seguridad que su coche pase, pero cuando algo anda mal o hay corrupción de por medio, no siempre es así… Entonces, si te dicen que tu carro no pasó, no te enojes (si es necesario cuenta hasta 10), mantén la cordura y ve al siguiente paso:
Recuerda que el que pierde más eres tú… a ellos ni les afecta.
4.- Sé inteligente. Si tú sabes que tu carro está bien y aquellos desgraciados te dijeron que no pasó, sé inteligente y no des mordidas… no tienes por qué. Es mejor levantar un acta rápida de lo que pasó y así matas 2 pájaros de un tiro:
I: los del ministerio se enterarán que en ese verificentro
hay problemas, entonces después les será más difícil hacerse de la vista gorda porque ya hay evidencias.
II:evitas la corrupción y aumentas lo buen ciudadano que eres. Agrégate 10 puntos por ser honrado y 10 más porque
llevaste tu coche a verificar como dios manda (no todos lo hacen)
En el ministerio menciona las cosas extrañas que sucedieron cuando le echaste un ojo a tu carro mientras lo verificaban
5.- Avísales que levantarás un acta. Es importante que le hagas saber a los verificadores que levantarás un acta… No es amenaza, simplemente es un aviso y de esta manera, quieras o no, les puedes mover el tapete.
Quizá pongan actitud Vale-gorro, pero en el fondo tendrán miedito
Y ya. Con estos 5 consejos la verificación de tu carro es más segura, evitas la corrupción y te agregas una estrellita de buen ciudadano C=
Hace algunos ayeres, Bárbara quería probar cosas nuevas y lo logró, pero le salió el tiro por la culata. En 7 años, Bárbara estudió en el extranjero, aprendió bien otro idioma, se divirtió, vivió en diferentes ciudades y hasta empezó un doctorado… pero también se dio cuenta que jugar a ser adulto esta cabrón.