Y con esto no estoy diciendo que luego luego se vuelva “amor”, como muchos infieren… También puede volverse obsesión, respeto e incluso, con mucho esfuerzo, idolatría.
Esta duda existencial surgió porque me acabo de dar cuenta que tengo un profesor que es una maravilla por 6 simples razones:
- Le gusta su trabajo
- Ha redactado varios libros de su materia
- Tiene
doctoradomaestría - Hace investigación
- Da conferencias nacionales e internacionales
- También admira a Steve Jobs (así como yo)
Aunque claro, como todo en la vida, tiene un par de defectos: no le sabe mucho a las compus ni tampoco sabe lo que es un blog… Pero ¡bah! esos pequeños detalles quedan a un lado después de tener clase con él.

