Transportistas bloquean vialidades a nivel nacional
Hoy es el segundo día en que los transportistas de la AMOTAC (Asociación Mexicana de Organizaciones Transportitas) bloquean vialidades en 26 estados de la república. Ellos exigen al gobierno mayor seguridad en carreteras y acabar con el aumento de combustibles. Sin embargo, no se sabe cuándo se terminarán estos bloqueos pues declaran que “no dudaremos en cerrar más vialidades si las autoridades correspondientes no dan solución a nuestras exigencias de manera inmediata” (via El Universal).
Acciones como éstas son injustas. Estos actos afectan a muchos ciudadanos, gente inocente que no está directamente relacionada con las decisiones del gobienro federal y que, sin embargo, sufre las consecuencias.
Antes de hacer movimientos como éste, los manifestantes deben tener presente y tomar en cuenta 3 aspectos:
1. Hay una diferencia abismal entre manifestaciones y bloqueos
2. Los bloqueos violan la libertad de tránsito de los demás
3. Hay fenómenos globales que no nada más impactan a México
2. Los bloqueos violan la libertad de tránsito de los demás
3. Hay fenómenos globales que no nada más impactan a México
Hay que distinguir
Efectivamente, hay una diferencia muy grande entre hacer una manifestación y hacer un bloqueo. Desafortunadamente, en México no se nota mucho pues generalmente una manifestación va de la mano con un bloqueo vial. Pero a pesar de que ambos actos se usan para expresar un desacuerdo, la distinción existe (y se nota).
Por una parte, una manifestación es hacer una “reunión pública, generalmente al aire libre,” donde los participantes exigen o expresan algún desacuerdo (fuente). Por otra parte, en un bloqueo vial también se reclaman asuntos, pero se afectan a terceros pues se impide el paso o acceso a ciertos lugares como carreteras, calles o incluso escuelas o edificios.
Es importante distinguir entre bloqueos y manifestaciones pues, a pesar de que en ambos casos se busca expresar alguna inconformidad, tienen diferentes consecuencias.
Hay que respetar
El hecho de hacer un bloqueo va más allá de mostrar ciertos desacuerdos con el gobierno ya que, como lo había mencionado anteriormente, otros ciudadanos y miles de automovilistas inocentes son afectados. Por esta razón, hay quienes consideran a los bloqueos como una “criminalización de la protesta social”.
Hacer un bloqueo (o manifestación tapando calles) viola la libertad de tránsito de los otros pues el artículo 11 de la Constitución Mexicana establece que todo hombre tiene derecho a viajar por su territorio. El hecho que las personas quieran ser escuchadas, no les da derecho a bloquear vialidades públicas. Bien pueden expresar sus ideas en lugares públicos como en parques, banquetas, explanadas o lugares tan concurridos y abiertos como el Zócalo capitalino,
Por ahí dicen que “tu libertad termina donde mis derechos comienzan”; por eso la libertad de expresión acaba cuando la libertad de tránsito empieza.
Hay que analizar
El gobierno, tanto estatal como federal en sus tres divisiones, tiene la obligación de hacer valer las leyes y de cubrir las necesidades de su población, eso que ni qué. Sin embargo, hay que saber qué tanto estamos haciendo nosotros como ciudadanos para ser mejor gobernados y qué le exigimos al gobierno.
El asunto del aumento de combustibles no depende única y exclusivamente del gobierno mexicano. Existen fenómenos globales que impactan en todo el mundo y el caso del “gasolinazo” es uno de ellos que, como recuerdan, se desató cuando se intentó derrocar a Muammar el-Qaddafi. Tanto países con economías fuertes como países en vías de desarrollo han sido afectados por este acontecimiento y, al igual que México, han vivido un alza impresionante en combustibles.
La única opción en estos momentos para la reducción del precio de la gasolina sería que el gobierno mexicano la subsidiara pero los impuestos (que por cierto poca gente paga) no son suficientes para tal acción.
Es un hecho que los ciudadanos necesitamos ser escuchados, pero también necesitamos ser respetados. El hecho que la gente cuide y luche por sus intereses, no le da la libertad de violar los derechos de los demás.
Desgraciadamente, en México las manifestaciones son actos que sobrepasan el derecho de libertad, pues a la vez se bloquean las vialidades públicas; y sin embargo, si las autoridades defienden el derecho de tránsito de los demás, son mal vistas y acusadas de violar la libertad de expresión.
Es bueno hacer que se respeten los derechos, pero no es justo que en el camino se violen los de los otros. Vámonos respetando porque como dijo Benito Juárez, “tanto en los individuos como entre las naciones, el derecho al respeto ajeno es la paz.”

