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lunes, 28 de junio de 2010

Oui, los pajaritos (sin albur)


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jueves, 14 de enero de 2010

El disco duro

ESCENARIO:
Casa de los Gómez en Santa Lucía, estado de México, por aquello de 1996. Al fondo derecho se encuentra la sala que consta de 2 sillones, un librero y una tele. En el centro está la mesa de estudio y hay una computadora (de las de escritorio).

PERSONAJES
(en orden de aparición)
El papá
El hijo
La hija


EL DISCO DURO
la obra

El papá está sentado en la mesa de estudio, frente a la computadura,
mientras que el hijo y la hija están sentados en la sala viendo la tele.


EL PAPÁ.- Oye hijo, ya acabé el trabajo, ¿ahora qué hago?

EL HIJO.- ¡ah! está bien. Guárdalo en la computadora para que si lo vuelves a ocupar, no tengas que hacerlo otra vez…

EL PAPÁ.- bueno, ¿pero lo guardo en el disco duro?

LA HIJA.- ¡pues claro! para que no se te rompa

**cric, cric**

FIN.

jueves, 31 de diciembre de 2009

¿Y ahora, quién podrá comulgarnos?

-Hijo, ya levántate, ya es hora
-¡Ay, mamá! 5 minutitos más...
-Hazle como quieras pero tienes que estar listo para la misa de las 12. Yo ayer te dije que no tomaras tanto porque...
-Sí, sí... ciérrale. Ahorita voy
tic tac, tic tac, tic tac
-los minutos pasan, los segundos vuelan-
...y media hora después...

-¿Ya viste la hora que es? ¡Osh! Todos ya están listos, tu abuelita ya hasta se subió al carro y tu aquí: acostadooooote... ¡Ándale! ponte lo que sea y vámonos.


Y es así como, cual buena familia devota, los Martínez comienzan el año: preparándose para ir a misa.


El papá ya prendió el carro para que se fuera calentando. La hija ya se bañó, se arregló y se perfumó porque sabe que el chavo que le gusta también irá a misa. El hijo, que nomás no se quería despertar, se puso la misma ropa de ayer y una gorra para que no se le notara el almoadazo. La abuela, que es la que camina más lento, ya se subió al carro. Y la mamá ya cerró la casa con llave.

Ahora sí, van para la iglesia.

El mismo recorrido y las mismas calles, pero mucho menos tiempo. No hay tráfico. La cruda desvelada ha de estar buena porque, a pesar de que ya son las 11:45 am, las calles están vacías y los negocios cerrados. Pero eso a los Martínez les vale: como cada año y sin importar las condiciones, ellos van a la misa del 1ero de enero.

Ahora están a una cuadra y el papá dejó el carro donde siempre porque dice que si lo deja en frente de la iglesia, puede pasar la grúa y llevárselo. La abuela reniega porque le cuesta trabajo caminar, pero de todas formas se baja donde todos lo hacen. El hijo está callado, le duele la cabeza. La hija se adelanta para ver al chavo que le gusta con el pretexto de "apartar lugar". Y la mamá se fija que todos hayan subido los vidrios y que el carro tenga el seguro.

- Oye ma, la iglesia está cerrada
- Ay si hija, mañana...
- ¡De verdad! la entrada principal está cerrada y la lateral también
- Mira, mejor ayúdale a tu abuelita con su bolsa

Y como no le creyeron, siguieron caminando. Ja ¿cómo va a ser posible que en pleno año nuevo vaya a estar cerrada la iglesia y no haya misa de 12?

Pero oh sorpresa:

OMFG!


La hija tenía razón. Sin importar que sean fechas de amor y paz y buenos deseos y prosperidad, la iglesia no da misas. Es más, ni siquiera abre. Después de todo, hasta los sacerdotes y las monjas merecen vacaciones, ¿no?

Aunque ahora el problema son los devotos. ¿Y ahora, quién los comulgará? ¿Dónde van a rezar? ¿Y la tradicional misa de año nuevo? Ni modo, suerte para la próxima... O buscan otra iglesia o se esperan hasta el 5 de enero.

...Estas cosas sólo pueden pasar en el gabacho...


PD: la imagen es 100% real


lunes, 31 de agosto de 2009

Mamá, estoy bien

Sé que ya son muchos los días en que no me pongo en contacto contigo. Sé que estás preocupada y que has preguntado por mí a todos los vecinos de la colonia. Sé que para ti es difícil hacerte a la idea de que de un día para otro, tu hija, aquella chiquilla latosa con problemas escolares, ya no está.

Quiero dejar en claro que me fui por convicción propia, nadie me llevó. Y tampoco quiero que creas que me fui porque me trataste mal o porque me indigné por alguna cosa tonta… Al contrario: estoy más que agradecida contigo por todo lo que me has dado y me has enseñado.

Las cosas se dieron tan repentinamente que de un momento a otro decidí partir. Era una oportunidad única. Decidí arriesgarlo todo de una vez… ¿Recuerdas esa cuenta de ahorro que me abriste cuando a penas tenía 10 años? Aparentemente era una cantidad insignificante, pero debo decir que me ha servido demasiado… De hecho, me ha servido tanto que ya me la acabé.

También quiero decirte que cada día estoy más convencida de que apostarlo todo ha sido la mejor decisión que he tomado. Las cosas van mejor de lo que pensaba… y como te haz de imaginar, partí porque me ofrecieron el trabajo de mis sueños.

Creo que nunca me había sentido tan satisfecha por trabajar. Todos los días, desde que llego a la oficina hasta que llego a la casa, estoy sonriendo como idiota. Aunque bueno, hay un pequeñísimo detalle: la verdad no me pagan mucho y los impuestos me hacen temblar de miedo. Pero como quiera que sea, me alcanza para todo… Digo, algún inconveniente debería tener.

Las cosas van muy bien y de seguir así, pronto iré a verte y podremos platicar de frente todo lo que me ha pasado. Sólo te pido dos cosas: por favor no desesperes y confía en mí…




***

Críticas literarias/de redacción/constructivas/ofensivas respecto al cuento son más que bienvenidas C=

lunes, 6 de julio de 2009

La historia detrás del iPhone

Había una vez un grupito de celulares que odiaban al iPhone por ser multiusos, bello y casi perfecto… Todos los días y a todas horas se la pasaban checando sus defectos:

-O sea… esa cosa insignificante no puede grabar video
-Ajá, y aparte yo se la mato porque mi cámara es de 8 megapixeles
-¡Uy! Y luego eso del teclado táctil es súper incómodo
-Jaja, cierto… es una basura





Entonces, un día el grupito envidioso de celulares se topó con una lámpara-de-lava-mágica-cumple-deseos… Ésta traía un pequeño manual con las instrucciones de uso para cumplir los deseos… El paso principal era conectarla a la electricidad y esperar a que la lava se pusiera en acción para poder pedir únicamente 2 deseos:




Pero oh sorpresa: el grupito envidioso de celulares estaba desprevenido y no sabían a ciencia cierta qué deseo pedir: unos querían tener Wi-Fi, otros querían ser táctiles, otros querían traer brújula y unos querían cambiarse a Apple... Pero bueno, el punto es que todos querían cosas diferentes y nomás no se ponían de acuerdo hasta que el celular-semi-líder habló:



- Cada quien quiere cosas diferentes, pero en esta ocasión hay que unirnos… lo primero que pediremos y que a todos nos conviene es ya no tener Windows Mobile… (dijo el celular-semi-líder)

- Sí...Qué buena idea, aparte con eso inventarán otro Sistema Operativo y chance y hasta le andamos ganando al del iPhone (dijo otro celular)

- ¡Eso es! Ése puede ser nuestro segundo deseo: hay que pedir algo para que ya nadie quiera comprar el iPhone (dijo el celular-semi-líder)

- Sí, sí… hay que pedir que sea grandísimo, entiéndase más de lo que ya es, entonces a la gente le pesará y les dará flojera andar cargándolo (dijo otro celular)

- Ya están, entonces ya tenemos nuestros 2 deseos, ahora hay que decírselos a la lámpara-de-lava-mágica-cumple-deseos (dijo el celular-semi-líder)




Una vez organizados, el grupito envidioso de celulares fue corriendo con la lámpara-de-lava-mágica-cumple-deseos que ya estaba en acción y lista para cumplirlos… Pero pasó algo inesperado porque no habían leído bien el manual:

- Ok, ok… ya me dijeron los 2 deseos que quieren que les cumpla, pero déjenme decirles que no leyeron bien el instructivo. En el punto 3 de la sección B dice claramente que por ningún motivo se podrá cambiar el software de ningún celular… Entonces díganle adiós a su deseo de no tener Windows mobile...

- Ahora bien, es momento de hacer realidad su segundo y último deseo: Hacer grandísimo al iPhone:

¡Un iPhonesote!


Cuando todos los celulares vieron al iPhonesote tan grande y tan hermoso, se quedaron babeando porque la envidia se había convertido en admiración... Y fue entonces cuando el ego del iPhone aumentó exponencialmente y les aplicó la de Dark Vader:



Y colorín colorado, esta historia se ha dictado.

domingo, 14 de junio de 2009

El helado de Mc Donald's

La gente que sabe del buen comer o que simplemente tiene un paladar exigente, puede apoyar mi teoría: los helados de Mc Donald's son malos porque son de puro azúcar… Pero lo que es cierto es que en ocasiones el sabor puede quedar a un lado porque al igual que el café, los helados pueden servir de pretexto para que se den experiencias especiales

Algo así me ocurrió a mí: fue con un amigo que me gustaba y que tenía como de 2 meses de conocer... Y hubo un helado de por medio.



La primera vez que vi a mi amigo fue en la escuela. Recuerdo que coincidíamos en varias clases y que en un principio ni nos dirijíamos la palabra. Nos empezamos a hablar hasta que un día nos tocó hacer juntos un trabajo en equipo... De la nada él me cayó bien. Tanto así que en poco tiempo, menos de 3 días, ya éramos buenos amigos.

Él era una persona con la que se podía hablar de cualquier tema, sin restricción alguna. Y aparte era muy divertido platicar con él porque todo lo hacía interesante. Vamos, hasta los chistes más trillados tenían sentido si él los contaba… De hecho, me atrevo a decir que era uno de los mejores oradores que había conocido. Pero hasta ahí, nada más nos llevábamos bien y él era un amigo más.

Entonces el tiempo pasó y las cosas entre nosotros fueron creciendo gradualmente. Pero taaaan gradualmente que nunca nos dimos cuenta de cómo nuestra amistad pasó a ser algo más. Sólo sé que el detonante ocurrió un día en que un grupito de amigos, él y yo salimos a una plaza de cierta fama local a ver una película y de paso a mamacear un rato…

Recuerdo que eran como las 7 de la noche, pero todavía había sol gracias al horario de verano. Mis amigos desaparecieron y de un momento a otro él y yo estábamos solos en el área de comida:

-Se me antojó un helado de Mc Donalds- dije
-Pues vamos, ésos están baratos y bien buenos- dijo en tono de chiste


Nos reímos a la par, me tomó de la mano y juntos fuimos a comprar un mísero helado de Mc Donald's… yo ni siquiera tenía hambre ni ganas de comer, pero ahí estaba a su lado, formada para comprarlo.

Entonces nos lo dieron y nos sentamos en las mesas de comida rápida. El lugar estaba vacío porque ya era un poco tarde.

Yo tenía el cono del helado en mis manos y fue entonces cuando el detonante sucedió: nos miramos fijamente a los ojos. ¿Por cuánto tiempo? Quién sabe. Su mirada paralizó el tiempo... Sólo recuerdo que dejamos de vernos porque el helado empezó a derretirse y una vez más, nos empezamos a reír como tontos.

Por más cursi que suene, esa mirada fue por algún tiempo lo que me hacía despertarme con gusto para ir a la escuela… Para estar con él.



Lo nuestro nunca llegó a más. Nunca nos dimos un beso, ni tampoco llegamos a ser novios como tal. Pero estoy segura de que él ha sido una de las personas que más he querido en mi vida… Porque ¿amor? no lo creo… a mi edad nadie, absolutamente nadie, sabe a ciencia cierta lo que es amar…

miércoles, 1 de abril de 2009

¿Lo viste?

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Basado en un hecho de la vida real...

domingo, 1 de marzo de 2009

Me acostumbraste

Recuerdo aquel día que nos conocimos. Tú llegaste a cubrir la vacante que había desde hace 2 meses, y como trabajarías en la misma zona que yo, nos tuvieron que presentar.

Volteé y te vi. Eras como el resto de mis compañeros compañeros, y fue por eso que no me interesaste en los absoluto. Eras tan normal que me dabas flojera. Pero esos 5 minutos que nos dejaron solos, fueron suficientes para saber que estaba equivocada.

No platicamos mucho porque teníamos que trabajar y el jefe nos estaba viendo. Pero esas pequeñas frases, mezcladas con risas y tu hermoso tono de voz, bastaron para que me sintiera plena. Nunca antes me había sentido tan identificada… leíamos a los mismos autores, visitábamos las mismas páginas y a ninguno de los dos nos gustaba la música…

Desde entonces, siempre trataba de llegar temprano a la oficina para poder platicar un poco más contigo. Esos segundos cuando subíamos juntos el elevador eran maravillosos. O mejor aún, cuando nos encontrábamos desde el estacionamiento y nos íbamos juntos hasta la oficina. Tú me decías cómo iban tus proyectos personales, yo te platicaba de los libros que había leído y juntos éramos muy felices.

Todo era un sueño del que no queríamos despertar. Juntos perdimos la noción del tiempo porque pasaron 3 años de habernos conocido, y nosotros seguíamos tan felices como en un principio…

Aunque había algo que para nosotros no era necesario, pero para la demás gente sí: tenía que haber algún tipo de compromiso.


Cada día que llegaba a mi casa después de trabajar, mi madre me recordaba que yo ya tenía más de 30 años y que ya era tiempo de casarme y tener hijos.... Siempre me platicaba que en sus tiempos las mujeres se casaban a los 18 años y a los 19 ya eran madres. Yo le decía para mí no era tiempo aún porque todavía me faltaba experimentar cosas nuevas y cuando se lo decía ella se enojaba sobremanera.

Aunque finalmente, la dejé ganar.


Llegó un momento en que nuestra relación, que nunca se formalizó como tal, quedó en segundo término porque lo único que yo quería era casarme por la presión social. Bien pudimos haber seguido juntos por muchos años más y seguir siendo tan felices como lo éramos. Pero no. Tuve que acelerarme y tuve que dejarte por otro hombre que nunca quise, pero que sí me propuso matrimonio.

Maldita presión social. Malditas tradiciones. Malditos compromisos… Fui una estúpida porque decidí alejarme de ti sólo para callar los rumores de los demás y para tener contenta a mi madre.


Hoy, después de 10 años de haberte conocido, ya no trabajo. Justo ahora estoy sentada en el nuevo sillón que me compró mi marido. Sí, tengo dos hijos, una casa enorme y bien ubicada, una camioneta, mis hijos van a una escuela de paga y tengo un clóset lleno de ropa de marca.
Tengo una “Familia”, así como la sociedad dicta y como mi madre quería, pero no soy feliz.

Te extraño.

No debería pensar en ti porque ahora los dos tenemos rumbos diferentes. Pero este sentimiento es inevitable. Cada día crece más… entre más miserable se vuele mi vida, más te recuerdo.

No sé si aún te amo o te odio a más no poder... Tú me acostumbraste a sentirme bien, y ahora que ya no estás, no encuentro mi lugar.

martes, 20 de enero de 2009

Decidí darme de baja

Era un lunes a las 7 de la mañana. Me había despertado de malas porque no quería ir a la escuela. Recuerdo muy bien que para esas fechas, hacía un frío de la fregada y todavía estaba oscuro gracias al cambio de horario.

No recuerdo si llegué en camión o me fui caminando. Pero bueno, el punto es que, a pesar de que llegué a tiempo, mis compañeros ya estaban puestísimos para la clase. Hasta parecía que se habían puesto de acuerdo para llegar antes.

Cuando me senté en mi lugar, vi que todos estaban estudie y estudie como si fuera a haber algún examen importantón. Pregunté y me dijeron no me preocupara, aunque ellos seguían estudiando...

Pero después de una media hora, el profesor llegó tarde y como si nada. Entonces hizo su ritual de siempre: saludó, puso su mochila en el escritorio, se quitó la chamarra, se sentó, sacó su computadora y empezó a pasar lista.

Y cuando por fin terminó de hacer eso, comenzó la clase.


La verdad no supe de qué rayos había tratado la clase. Todo el tiempo me la pasé pensando en otras cosas irrelevantes. Además de sueño, mi mente empezó a divagar poco a poco hasta perderme completamente.

Sólo recuerdo cuando el salón empezó a quedarse vacío. Dicen que yo me quedé sentada en mi banca hasta que el profesor me corrió.

Se supone que después tendría mis clases normales, así como cualquier otro día. Pero por alguna extraña razón, ya no quise estar en la escuela y a base de mentiras, convencí a la directora para que me mandara a mi casa.


Ya no quería más clases. Simplemente porque ya me había aburrido de 12 años de ir a la escuela como una rutina. Ya había perdido el deseo por aprender cosas nuevas y nada más iba porque mis papás me obligaban.

Entonces decidí darme de baja para nunca regresar. Le avisé a mis padres y me regañaron a más no poder. Pero sus palabras me eran indiferentes, ni siquiera recuerdo qué me decían...



Y justo hoy, se cumplen 2 meses de no ir a la escuela. Me siento bien. Ya no estudio ni tampoco trabajo. Mis padres me quieren correr de la casa porque no hago nada productivo… La verdad, tienen toda la razón. Pero no se animan a hacerlo porque piensan que mi “fracaso” fue, en parte, por su culpa.

Quiero que esto siga así… A pesar de los regaños, me siento bien estando sola en mi cuarto y me agrada la idea de pensar que la gente puede ser más feliz aislada de la sociedad.

viernes, 7 de noviembre de 2008

TeCHevent 2008: panel de ética en Internet

Había una vez un evento llamado TeCHevent 2008 en una escuela muy lejana… gracias a este evento, hubo muchos paneles de diferentes temas relacionados a la tecnología…

Entonces una niña llamada Bárbara, fue a uno de Ética en Internet… y esta vez no fue para hacerse mensa un rato, sino que fue porque de verdad tenía ganas de ir y ver cómo hablaba la gente importantona.


Primero llegó bien temprano, hasta tuvo que salir corriendo de su salón para llegar a tiempo a la conferencia. Pero fue un error porque la dichosa conferencia empezó como media hora más tarde y Bárbara dijo:
-¡Ay no! ¡Impuntuales!... ya no hay moral

Pero bueno, ya estaba ahí y se tuvo que aguantar…


Cuando entró a la sala, la muy ñoña se sentó en primerísima fila para tomar buenas fotossegún- y para ver a la gente importantota de cerca… aunque después se arrepentiría con todo su corazón de haberlo hecho…

Entonces el panel empezó luego luego porque ya se les había hecho tarde y rápidamente presentaron a la tan esperada gente importantona:

1-Rafael Fernández Quirós, director de comunicaciones de Coca-cola
2-
Moisés Polishuk, director de ASISTE y su blog clavadísimo en spaces live
3-
Alejandro Ocampo, director de carrera del tec (dicen que fue de relleno porque una tal Adriana Valladares no asistió)
4-
Octavio Islas con su blog viral LINK y sus libros acerca de Internet en México
5-
Jazmín Fajardo
, publicista de café de altura punto com



Y cuando empezaron a hablar de ética, Bárbara empezó de quejumbrosa:
-¡Osh! la ética es taaaan subjetiva que cualquiera puede entenderla de cualquier manera… ¡Todo es relativo! -

Pero al pasar el tiempo, poco a poco la mente de Bárbara se iba dispersando… Hasta estuvo a punto de dormirse, pero se aguantó porque como había una cámara grabando el evento, le daba vergüenza que la vieran dormida y cabeceando.

Entonces para evitar dormirse, empezó de ociosa y a tomar fotos comprometedoras a la gente que estaba igual o peor que ella… miren nada más:



Simplemente la camarógrafa se aburrió y mejor se recargó en la pared... ¿qué se le iba a hacer?



















Aunque hubo personas más vivillas que ya venían prevenidas. Se llevaron su lap y luego luego se metieron al msn… ¡Suertudotes!



















Tanto, pero tanto era su ocio que hasta le dio tiempo de ver que sus tenis eran demasiado brillantes y hasta parecían de luchador...

















Aunque puede ser entendible que la audiencia se enfade un poco, porque como ni participa después de un rato todo le vale gorro ¿a poco no? Pero lo que ya no se puede perdonar es que los mismísimos panelistas estaban aburridísmos… mire nada más:

Cuando no les tocaba hablar, buscaban cualquier pretexto para distraerse, desde tomar agua, hasta contemplar el techo…


Y cuando por fin terminó el panel, se pararon muy contentitos, como si hubieran ganada una gran batalla… y cómo no hacerlo, la tortura de estar sentadotes y de escuchar un tema aburridón, hasta merece hacer una fiesta en grande…



Y colorín colorado, esta verdad se ha dictado…


Aunque cabe destacar que a veces sí decían cosas interesantes, pero de aquí a que Bárbara se despertaba y ponía atención, ya habían cambiado de tema =C

PD: Bárbara también fue al panel de Bloggers mexicanos y dice que ése sí estuvo muy bueno, a diferencia de éste… dice que próximamente posteará sobre los bloggers mexicanos.
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martes, 21 de octubre de 2008

Yo quería

Hice todo lo que estaba en mis manos para que fuéramos felices… para que algún día, lejos de formar una gran familia, me demostraras que eras el hombre que yo imaginaba, porque desde el día que te vi, supe que serías para mí.

Quería ser parte de tu vida. Inclusive dejé de hacer cosas que, cuando era joven, juraba que nunca las dejaría de hacer, porque para entonces, nada ni nadie valía la pena para sacrificarme…

Quería pasar tiempo contigo, así como todas las parejas lo hacen. Siempre esperaba que llevaras alguna invitación para que, fuera el lugar que fuera, acudiéramos juntos…

Quería escucharte cuando regresabas de trabajar. Me moría de ganas por saber cómo te había ido. Yo sabía que siempre hacías lo mismo, pero el simple hecho de mirar tus ojos cuando me hablabas, era suficiente…

Quería ser una buena esposa. Sí, esa ama de casa que es bella, feliz, que cocina rico y que siempre tiene su casa impecable. Pero tanto busqué ser perfecta, que dejé de ser yo, para convertirme en la copia de un estereotipo…


No sé qué pasó, quise demasiadas cosas… Tantas que después de varios años, me di cuenta que no te quería a ti… porque lo único que yo quería era tener a alguien a quien presumir: un esposo por el que todas mis amigas me envidiaran.

No todo fue malo... por un tiempo fuimos felices, pero algo empezó a cambiar. El tiempo que estabas conmigo ya no era suficiente y yo sólo quería llamar tu atención comportándome como una niña caprichosa…

Lo nuestro terminó y sé que ésta no es la mejor manera… Te hice sufrir para que todo terminara en nada… Esta relación fue injusta porque sólo te utilicé

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