Mostrando entradas con la etiqueta la sociedad me corroe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la sociedad me corroe. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de febrero de 2011

El amor es como la navidad

Es un hecho: tener pareja está bien padre. Nadie niega que en sus buenos momentos, tener novio es la onda porque sabes que hay alguien ahí, más que amigo, que te escucha, te “comprende” y, por qué no, te da tus besos... ¿Pero qué pasa cuando la magia se acaba? Pues resulta ser como la navidad: después de los regalos y las fiestas tienes que recoger el nacimiento, el arbolito y hasta los adornos.



Tanto la chava de las cursi-cartitas, como el que no lo sacan de facebook y el que se la vive viendo fútbol: todos, absolutamente todos, hemos sufrido algún mal de amores. Unos más amargos que otros, pero en algún momento llega ese adiós, ya no más, se acabó.



*El espíritu nos invade
Ojalá que el amor fuera tan limpio y sincero como las películas de Hollywood, donde lo peor que puede pasar es toparse con una zorra o un galán que se atraviese en el camino de los enamorados. ¿Pero qué creen?

Que Hollywood es a actores y finales ideales como la vida es a personas y situaciones reales

Entonces, las guapas y los galanes son apenas una de las mil-ocho-mil cosas con las que se tiene que lidiar en la relación... pero eso sí: el amor está en el aire.


*Por fin llegó el día
O el mes, o el aniversario... Y como el amor es una cosa muy linda y esas fechas especiales se tienen que fe$tejar, pues a comprar se ha dicho. Bueno, bueno... es verdad: no le tienes que comprar el reloj carísimo de Liverpuff cada mes. También le puedes escribir una cursi-cartita... Pero aguas porque si el/ella te regalan algo padrísimo y el regalo que tú le das no es de la misma magnitud, “¡uy! pero que mal novio(a) tienes”.

El pecado es casi tan grande como entrarle a un intercambio navideño, fijar una tarifa altísima para el regalo y a la mera hora llevar un “detallito” del Waldos más cercano.





*Se nos están acabando las vacaciones
Y con ellas el espíritu navideño. Por ahí dicen que todo lo que empieza termina, que el amor eterno sí existe, y que el chupacabras todavía sale por las noches... Pero como bien diría Descartes: la verdad es relativa.

Lo que es un poco menos relativo es aquel sentimiento de “¿y ahora? si no hubiera malgastado todo mi aguinaldo, hasta me hubiera podido ir a Acapulco”. Sí, y si también hubieras cuidado más la relación, hasta te hubieras casado con tu novio(a) del kinder... La verdad es que hay cosas (y relaciones) que no te pertenecen y se acaban rápido, así como el aguinaldo. En la vida hay cosas que simplemente no se dan (y también hay quienes ni siquiera reciben aguinaldo...).


*Ya es tiempo de recoger
No andes cargando con la cruz (ni que fueras Jesús)... El pasado se queda atrás y lo único que tienes es el presente. Siempre hay que tomar lo mejor de todo... regularmente las lucecitas de navidad duran más de una puesta y las rupturas te enseñan a que no solo tu pareja tuvo errores, sino que a lo mejor tú también. Checa bien en qué la regaste y qué es lo que tampoco quieres que pase en tu próxima relación.

Si ya se acabó la navidad, recoge porque ya mero llega la primavera. No se trata de tener el arbolito podrido toda la vida, sino de aprender de tus errores o intentos fallidos.



La navidad no dura para siempre y hay algunas relaciones que tampoco. Es un hecho que los 365 días del año no te la pasas pensando en la navidad... solo lo haces cuando se acerca, igualito que con tu expareja. Hay veces que ya ni siquiera pasa por tu mente aquella persona pero gracias a esas fechas que alguna vez representaron algo (aniversarios, 14 de febrero) el sentimiento resurge, pero tampoco se trata de ser emo toda la vida.



Y recuerda algo: el 14 de febrero
sólo es el producto de una muy buena
mercadotecnia porque ni siquiera nació de
una tradición cultural justificada.


domingo, 28 de marzo de 2010

La apariencia física y las modas

Entró a la tienda, vio el short que tanto había deseado, lo pidió y pasó al probador. Pero al final resultó que no le quedó... ¿frustrante, no? Pues así pasa muchas veces. No siempre es culpa de la tienda que no tiene las tallas suficientes o de las maquiladoras que hacen chica la ropa. No. Es culpa de los estereotipos que se han creado, de las nuevas modas y de nosotros, por seguirlas.

Como es de todos sabido, los estereotipos relacionados con la apariencia física van cambiando. No es el mismo aspecto que tenían los hombres hace 300 años al de hoy. Aunque claro, a veces hasta en la misma época hay variaciones entre las personas: que unos son muy delgados, o robustos o medio llenitos. Sin embargo y apesar de los contrastes, siempre habrá una idealización, un modelo a seguir.

Por ejemplo, hace más de 2,000 años*1, los griegos tenían un aspecto físico peculiar: eran hombres muy fuertes y fácilmente se les notaba el músculo (pero tampoco eran tan grotescos como los fisicoculturistas). Mientras que a las mujeres no se les marcaba el músculo y tenían un poco más grasa corporal (pero tampoco eran obesas):
Estaba padre porque eran sanos, fuertes y su vestimenta era holgada
pero no descuidada. En pocas palabras, estaban a gusto y en un punto medio


Cambiando de contexto, durante el Virreinato (S. XVI), el estándar de la apariencia de las personas fue muy diferente. En esta época, el modelo a seguir embarneció, tanto para los hombres como para las mujeres. Obviamente, la forma de vestir se adecuó a sus necesidades y la ropa era elegante pero amplia:

¿será que aplicaron la de “barriga llena, corazón contento”?


Fue en el siglo XX, con el Pop-Art, que el aspecto físico de las personas tuvo un cambió muy notable, comparado con épocas anteriores. En este periodo la figura femenina, con Marilyn Monroe como su principal representante, se ve mucho más estilizada pero sin llegar a una delgadez extrema: era más importante ser “sensual” a ser delgada. Mientras que los hombres ya no eran obesos, pero sí eran fuertes y varoniles.
De aquí surge la famosísima "curva de la felicidad"


Ahora la moda, siendo cada vez más estilizada, ha convertido la apariencia en algo completamente utópico y hasta peligroso para la salud. Si bien no toda la gente está como la moda lo dicta, ahora el estereotipo está ligado a una delgadez extrema principalmente para las mujeres; mientras que los hombres deben ser delgados (aunque no tanto como las mujeres) y musculosos a la vez.

Esta tendecia es muy superflua y sólo se basa en estar cada vez más delgado. Tanto así que se han creado nuevas tallas la cero y doble cero; también hay modelos que están por debajo de los 40 kilos; y lo peor es que hay mucha gente luchando por parecerse a ellas.
No es sano que una persona tenga un índice de masa corporal
de 16.3 siendo que lo normal es de 20 a 25.



Modas hay muchas, pero identidad sólo una. Las personas deben revalorizarse y tener en cuenta que antes de formar parte de alguna tendencia, deben ver por su salud y por ellos mismos. Es cierto que vestirse y verse de cierta manera causa placer, pero hay que saber hasta donde se puede llegar sin dañar la salud y el bienestar integral de las personas.

Los estereotipos de la apariencia física actual son vanales. La apariencia física es momentánea: tarde o temprano vamos a envejecer y no hay mejor forma de hacerlo que de manera saludable, estando bien con nosotros mismos, no con una imagen que se deteriora.



*1: 1100 a. C. -146 a. C

jueves, 28 de enero de 2010

El espacio en blanco

Los errores le pasan a cualquiera,
nadie se puede librar de ellos y quien diga que no se ha equivocado
merece la patada más fuerte de todos los tiempos...


Por ahí dicen que lo importante no es regarla sino pedir perdón. Es genial cuando una persona pide una disculpa sincera a otra por más tonto que haya sido el error. Por ejemplo, si vas en el metro y pisaste a una señora sin querer, el hecho de voltear a verla y decirle “¡shut! discuple” porque te nace, es bueno. Sonará cursi-ñoño, pero es una forma de sanar el ego.

si es que no traes prisa o andas de malas...

¿Pero qué pasa cuando la regaste y no quieres pedir perdón? Nada. De hecho, es mejor no pedir una disculpa a hacerlo por obligación o porque es lo moralmente correcto... No importa que sea por ego, por pena o por puro orgullo, cada quien tendrá sus razónes y aunque luego haya gente que diga “híjole, qué poca” es mejor callar que ser hipócrita.

si nace, órale; sino ntp...


Ok. Hasta estas situaciones, la cosa va bien porque de alguna u otra manera, sabes que hay algo que hiciste mal.

¿Pero qué pasa cuando sabes que la regaste y después ya no sientes nada más? Ni resentimiento, ni orgullo, ni enojo, ni tristeza, ni odio, ni felicidad: nada... Vamos, ni siquiera hay un mínimo remordimiento en tu cabeza o tu conciencia te dice “ya weeee, pídele perdón”.

¡Ah! pero no sólo es eso porque todavía sigue habiendo una cosa en ti que tiene ganas de sentir algo. Aún hay una parte que no está satisfecha, ni para bien ni para mal. Es un sensación parecida a cuando lograste algo chingonsísimo y luego piensas “WTF! ¿y ahora qué?”



Por alguna extraña razón, todavía hay un hueco, un espacio en blanco que exige ser llenado pero, ni modo, no hay con qué...

Lo malo es cuando te pasa a ti. Lo peor es cuando no te inmutas. Pero el mero problema es que sabes que eso se llama indiferencia y que no puedes hacer nada para que te deje de molestar...

lunes, 7 de septiembre de 2009

Para que no te agarren los tránsitos

Mucho se habla de la corrupción que México experimenta día a día: que el policía me pidió dinero, que necesito una lana para que me pasen un examen, que si quiero un aumento en la chamba debo sobornar al supervisor, etc. Pero lo cierto es que, aunque las autoridades sean ineptas y no hagan mucho para impedir la corrupción, nosotros debemos ser inteligentes y poner de nuestra parte para evitarla. Es por eso que hoy, el post está dedicado a combatir la corrupción que los tránsitos incitan.

Casualmente, siempre que se habla de tránsitos, resulta que su ética profesional está por los suelos… aunque claro, como en todo, hay excepciones. ¿Pero a poco no hay veces en que los tránsitos te paran sin saber por qué?

¡Y hasta te saludan de mano!


Es aquí cuando debes ponerte las pilas y aplicar los siguientes pasos porque si tú sabes que no hiciste nada malo y todos tus papeles están en regla, no tienen por qué detenerte.


1.- No te alteres pero tampoco te dejes chamaquear
Lo más probable es que el tránsito sea amistoso contigo y hasta te salude de mano (de beso no porque ya sería demasiado). Entonces sé asertivo, contéstale en un tono normal y espérate a ver qué te dice o te pide.



2.- Si te pide la verificación, dile que vea la calcomanía
Éste punto es importantísimo porque a veces aquí los tránsitos aprovechan para quitarte papeles originales y se valen de ello para controlarte. Pero bueno, el punto es que no se los des, mejor diles que vean la calcomanía correspondiente. O ya si de plano insisten sobremanera, enséñales una copia del documento original. Así no te arriesgas a que te manipulen con los papeles.

Nunca le sueltes tus papeles originales



3.- Pregúntales en un tono más serio por qué te pararon
Sí, ahora que demostraste que todo está en regla, contéstales con más seriedad y fuerza, pero siempre siendo respetuoso… quieras o no, estás frente a una autoridad. Diles algo como “¿Se puede saber por qué me está deteniendo? Yo no he infringido ninguna ley” Espera su respuesta y diles algo parecido a “le repito que no he infringido nada y puedo levantarle un acta por extorsión”

¡Tómala!

Con esto, los policías sabrán que no eres una persona ingenua que se deja corroer fácilmente. También sabrán que conoces tus derechos y lo más probable es que te dejen ir porque no querrán poner en riesgo su trabajo.


Ah por cierto, trata de anotar el número de patrulla o unidad y denúncialos para agregar 10 puntos a tu lista de buen ciudadano. Si te preocupa el tiempo que puedas perder en esto, existen 2 opciones muy viables que son fáciles y rápidas:

a) Busca los módulos de Denuncia Express, son bastante rápidos porque generalmente no hay nada de gente.

b) O denúncialos por teléfono: 01-800-0085-400. El número es del Centro Nacional de Atención Ciudadana, es gratuito y además tu denuncia puede ser anónima.

C=

domingo, 16 de agosto de 2009

A los hombres también les pegan

Cuando se habla de violencia intrafamiliar, casi siempre se dice que el hombre golpea a su esposa, o que el hombre golpea a sus hijos; o ya en un caso muy extremo pero poco criticado, que la mujer golpea a sus hijos…

A mí nunca me ha tocado ver cómo un hombre golpea a su esposa en plena calle a la vista de toda la gente, aunque por ahí me han dicho que sí llega a pasar. Pero lo que sí me ha tocado ver es cómo una mujer golpeaba a su esposo enfrente de una iglesia a plena luz del día.


Es tan incomún, que batallé para encontrar una imagen de ejemplo…


Cuando lo vi, no pude creerlo y hasta me dio un poco de risa (mal hecho)… Los hijos de la pareja estaban presentes, el tipo se dejó golpear sin queja alguna y la señora hasta agarraba vuelo para pegarle con más fuerza.

Después de un rato, pensé en lo desdichado que debe ser aquel hombre: que tus hijos vean cómo te golpea tu pareja ha de ser la humillación más grande, independientemente de si eres hombre o mujer, porque aparte de todo, es un ejemplo que se queda en sus mentes y quizá gracias a eso, ellos sean los próximos golpeadores o golpeados.

´pésimo ejemplo


Para que haya violencia debe haber mínimo 2 personas… Quizá en un inicio el agresor sí tenga la culpa por iniciar el conflicto; pero en el momento en que la víctima permite que la violencia vuelva a aparecer, se convierte en el mayor culpable.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Ejemplo de nota matizada

Es un hecho que el virus de la influenza no ha desaparecido en su totalidad. Y una pequeña prueba de ello es esta nota que publicó el Universal donde dice que en 5 días se contagiaron casi mil personas de influenza.




Aunque analizando un poco la información, los números no son taaan graves como parecen porque si dividimos esos casi 1,000 contagios entre 5, por día serían casi 200

Y luego si dividimos esos casi 200 contagios entre las 32 entidades federativas de México, resulta que por cada estado, casi 6 personas se contagian en 1 día:


Breve análisis matemático de la nota matizada


Entonces, con mi fría mentalidad, podemos observar que es cierto: siguen habiendo casos de influenza, pero no son tan impactantes como el título de la nota lo señala. Además solamente son contagios y no muertes.

Entonces, con este análisis rápido, podemos observar cómo, en ocasiones, los periódicos exageran o matizan la información de sus notas para captar más la atención de sus lectores…

A lo que yo me pregunto:
¿dónde queda la objetividad de la información?
¡Ay no!

miércoles, 15 de julio de 2009

¿Cómo hacer para que tu carro pase la verificación?

Según el Instituto Nacional de Ecología, la verificación vehicular es una actividad de control de la contaminación atmosférica que se realiza en las ciudades con un gran número de vehículos o altos índices de contaminación atmosférica… A muchos este proceso ya se les hace muy familiar porque como buenos ciudadanos, lo hacen cuando les corresponde.

Sin embargo hay ocasiones en que por alguna extraña razón tu carro, aunque esté en buenas condiciones, nomás no pasa… Y es aquí cuando debes ponerte las pilas y amarrarte bien los pantalones para que tu carro pase como debe de ser (entiéndase “sin corrupción”)

Es por eso que comparto 5 pasos para que si aún no lo haz verificado, vayas más a la segura y sin problemas:


1.- Échale un ojo a tu carro cuando lo estén verificando.
Casi siempre los verificadores te invitan a pasar a la sala de espera, donde no es tan fácil ver cómo están verificando tu coche. Entonces, mejor quédate parado en un lugar donde puedas apreciar cómo lo verifican:

Luego hay unos verificadores que hasta se ponen a leer el periódico mientras aceleran el carro a X revoluciones… Quién sabe cómo le harán :S




2.- Checa que el verificador que aceleró tu carro no tenga contacto con el de la computadora principal.
Si bien es cierto que entre los trabajadores puede haber comunicación porque juntos forman un equipo, hay quienes no deben tener contacto mientras trabajan. Tal es el caso del verificador que acelera tu coche y el de la compu principal… ¿Para qué quieren hablarse si el que determina si pasó tu carro o no es un computador? Esto puede ser parte de un acto de corrupción.

Bien dicen “no hagas cosas buenas que parezcan malas”




3.- Espera tranquilo el resultado.
Todo mundo va al Verificentro con la esperanza y/o seguridad que su coche pase, pero cuando algo anda mal o hay corrupción de por medio, no siempre es así… Entonces, si te dicen que tu carro no pasó, no te enojes (si es necesario cuenta hasta 10), mantén la cordura y ve al siguiente paso:

Recuerda que el que pierde más eres tú… a ellos ni les afecta.


4.- Sé inteligente.
Si tú sabes que tu carro está bien y aquellos desgraciados te dijeron que no pasó, sé inteligente y no des mordidas… no tienes por qué. Es mejor levantar un acta rápida de lo que pasó y así matas 2 pájaros de un tiro:

I: los del ministerio se enterarán que en ese verificentro
hay problemas, entonces después les será más difícil hacerse de la vista gorda porque ya hay evidencias.

II: evitas la corrupción y aumentas lo buen ciudadano que eres.
Agrégate 10 puntos por ser honrado y 10 más porque
llevaste tu coche a verificar como dios manda (no todos lo hacen)

En el ministerio menciona las cosas extrañas que sucedieron cuando le echaste un ojo a tu carro mientras lo verificaban


5.- Avísales que levantarás un acta.
Es importante que le hagas saber a los verificadores que levantarás un acta… No es amenaza, simplemente es un aviso y de esta manera, quieras o no, les puedes mover el tapete.


Quizá pongan actitud Vale-gorro, pero en el fondo tendrán miedito




Y ya. Con estos 5 consejos la verificación de tu carro es más segura, evitas la corrupción y te agregas una estrellita de buen ciudadano C=