sábado, 2 de mayo de 2009

La metalera reprimida

Esta historia comenzó hace unos 15 años en un pueblo de Jalisco. Se trata de una familia aparentemente ordinaria formada por un padre (ingeniero de estudio), una madre (ama de hogar), 2 hijos (el mayor y el menor) y una hija (la de en medio); quienes para mantenerse y vivir como dios manda, tenían una farmacia muy aclientada en su propia casa… Juntos se organizaban por turnos para atenderla, porque como dicen: “el que tiene tienda, que la atienda”

Ellos, como cualquier familia tradicional de pueblo, eran muy religiosos. Pues todos los domingos iban a misa, los hijos hicieron puntualmente su primera comunión y su madre, en lugar de poner cumbias o música ranchera, ponía cantos de iglesia a todo volumen para dejar más clara su postura religiosa.

Se puede decir que los padres tenían bajo control a sus hijos porque además de que siempre los acompañaban a la iglesia, los niños sacaban buenas calificaciones, eran obedientes y se vestían y se comportaban como sus padres querían.


Pero gracias al paso de los años y con la llegada de la adolescencia, la familia empezó a cambiar. El hijo mayor y la hija de en medio comenzaron a desafiar a sus padres, pues estaban hartos de ser reprimidos y pensaron que rebelándose podrían llegar a ser libres.

El hijo mayor se dejó crecer el cabello, se dejó la barba y comenzó a vestirse diferente: con pantalones más holgados y con un aspecto medianamente descuidado. Aunque su comportamiento siguió siendo el mismo.

Sin embargo, el detonante de la rebeldía se dio en la hija de en medio. Su aspecto cambió radicalmente. De ser una niña tierna, cambió para convertirse en una metalera rebelde: usaba pulseras con puntos de metal, se pintaba exageradamente los ojos, se ponía collares negros pegados al cuello y generalmente usaba ropa negra. Pero para que sus padres se disgustaran aún más con ella, en ocasiones usaba escotes pronunciados y ropa que llamara sobremanera la atención de los hombres.

El cambio de “look” no vino solo, porque al contrario de su hermano mayor, vino acompañado de un cambio de actitud: ella ya no creía en dios, era grosera, narcisista y ya no obedecía a sus padres… Simplemente se había convertido en todo lo contrario de lo que sus papás deseaban que fuera.


Además, como contaba con conexión a internet en su casa, empezó a unirse a redes sociales presumiendo su estilo metalero de manera narcisista.

Pero esto no terminó aquí, ya que ella decidió sacar su blog personal, con el cual obtuvo cierto renombre. Aunque en sí, su blog no fue el que le dio prestigio, ya que lo que la llevó a tener cierta fama momentánea fueron los comentarios que ella hacía en otros blogs. Generalmente se la pasaba ofendiendo y criticando a los demás porque según ella siempre tenía la razón.

Gracias a esa “reputación” que había creado, la invitaron a ser parte de un blog nuevo y con mucho renombre, ya que los autores eran en su mayoría blogstars. Sin embargo, fue entonces que dejó más claro que sus textos hacían “mucho ruido y pocas nueces”.

Actualmente ella sigue siendo metalera y ya no escribe en el blog de blogstars. Sin embargo, sigue teniendo su blog personal donde escribe intermitentemente. Y es aquí donde sus textos reflejan lo que es, porque sus posts, lejos de decir algo concreto o expresar ideas, son para demostrar a los demás que es capaz de usar un vocabulario rebuscado… pero vacío a fin de cuentas.







Lo bueno de escribir, en cualquier medio o sobre cualquier cosa, es que lo escribas porque te gusta y tienes ganas; mas no por lo que vayan a decir los demás… Porque en el momento en que dejas de escribir para ti, los textos se vuelven vacíos y la magia de la literatura o redacción llega a su fin.

20 comentarios:

Estella dijo...

Totalmente de acuerdo... pero luego cuando las personas que te conocen en persona descubren tu blog empiezas a cuidar lo que escribes... no te ha pasado?

A poco escribías en recolectivo jaja

Juan Antonio dijo...

jejeje escribes bien genial, me encanta leerte

Casi un Dios dijo...

siiii yo tambien disfruto mucho leerte, es agradable, te transporta y casi te hace sentir parte de la historia que estás contando... deberias casarte con migo... perdón, quise decir escribir un libro.

MinnaSade dijo...
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Princesa de la Dulce Pena dijo...
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Princesa de la Dulce Pena dijo...

Se parece a mi historia,yo fuí la que se rebeló en mi familia, metalera reprimida, esa soy yo. Saludos, me encantó tu blog!

Princesa de la Dulce Pena dijo...

Creo que la palabra coprosofílica no existe, en realidad es coprofílica...

Rubén Darío dijo...

Perro que ladra... se muerde la lengua jaja, no me preguntes como pero aqui esta la prueba. Yo no tenia idea de quien hablabas hasta que vi los comments xD.

Yo te apoyo, me agrada mucho tu blog.

MinnaSade dijo...
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Barbara dijo...

@estrella: jajaja! yo no soy la de la historia...

@minna: de verdad crees que la historia es ridícula? ¡no inventes! no voy a poder dormir...

ANONIMUS dijo...

ay pinche mina... ya se dio a conocer tu lado tierno... mi vidaaaaaaaa vive en un pueblo, atiende una farmacia y su mama es bien religiosa

Steve. dijo...

Bueno Siempre pasas.
no tan seguido como quisieras pero bueno es el tipoco ya me queiro r de mi casa pero nada ma sno o hacen y estaa ves si lo hizo jejeje.

Oli barbara siempre te leo >.<

Saludos desde Acapulco :E

La Pinche Sandrink dijo...
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La Pinche Sandrink dijo...
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La Pinche Sandrink dijo...
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La Pinche Sandrink dijo...
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La Pinche Sandrink dijo...

Jajajaja, a huevo este post le queda como anillo al dedo a la Minnasade.

¿Que pendejadas son esas de creer que tienes simepre la razon, a ver?
¿Como madres vas a creer que si no escribes para ti entonces estas mal?
Pfft, esa vieja es puras patrañas. Y asi como dicen que es de pesadita de que se mete a otros blogs a hechar pleito pues no me sorprende que tenta tanto insulto en su blog. En fin, ¿como hay gente...no?

Me ando hechando tu blog "de pe a pa", esta buenisimo, y este post no tuvo madres!

Aplausos y punto para ti.

La Pinche Sandrink dijo...

Perdon, se me trabo esta mamada y se me fue el mismo comentario como mil veces repetido.

:P

samuelecktro dijo...

jajaja no es una metalera reprimida, es un puto encerrado dentro del cuerpo de una vieja

La Pinche Sandrink dijo...

Mmm...los argumentos de samuelecktro tambien son bastante convincentes