lunes, 14 de septiembre de 2009

Tengo un profesor que es una maravilla

¿Existe algún punto en que la admiración deja de serlo para convertirse en algo más?

Y con esto no estoy diciendo que luego luego se vuelva “amor”, como muchos infieren… También puede volverse obsesión, respeto e incluso, con mucho esfuerzo, idolatría.

OMFG!


Esta duda existencial surgió porque me acabo de dar cuenta que tengo un profesor que es una maravilla por 6 simples razones:
  1. Le gusta su trabajo
  2. Ha redactado varios libros de su materia
  3. Tiene doctorado maestría
  4. Hace investigación
  5. Da conferencias nacionales e internacionales
  6. También admira a Steve Jobs (así como yo)

Aunque claro, como todo en la vida, tiene un par de defectos: no le sabe mucho a las compus ni tampoco sabe lo que es un blog… Pero ¡bah! esos pequeños detalles quedan a un lado después de tener clase con él.

8 comentarios:

Rarezas Corp. dijo...

no es idolatria ni respeto,

te gusta! no te hagas

Barbara dijo...

no, de hecho es como psicología inversa: acabo de reprobar un examen con él...

Angie Vázquez dijo...

Si está guapo, se vuelve obsesión, pero te recomiendo que no trates de saber más sobre él porque en el misterio está el encanto. Y así por lo menos tienes algo más de motivación para disfrutar su clase y de paso sacar buenas calificaciones.

Saludos!

Mel dijo...

quien es el maestro maravilla igual y lo conozco dime dime dime

Pantera dijo...

"Del odio al amor hay solo un paso"

¡Ah! ¿No es el caso?

...

Mmm...

rag601 dijo...

No tiene nada de malo que te guste el prof. y por lo que veo no se ha dado cuenta, y si lo ha hecho, no te ha hecho caso, lo cual es signo de un profesionalismo excelente, de esos que difícilmente se encuentran-, lo que sí es que ojalá y le pongas más atención a lo que dice y explica que a lo que llega a enseñar, tú me entiendes, jiji... ¡SALUDOS!

Anónimo dijo...

tu blog esta muriendo en calidad y en cantidad si sigues asi dejare de visitarlo

Anónimo dijo...

Chupasela y asi te pasa,total si te gusta hasta disfrutas de una cojidita.