*
*
*
Ahora que si ha tenido compasión y decidió quedarse a ver qué onda, se le agradece, usted también me cae bien =) ... Entonces, la redacción cursi-ñoña está aquí:*
*
La objetividad como esencia, no como recurso
Durante mucho tiempo, el periodismo se ha utilizado como un medio masivo, a través del cual la gente está informada de lo que acontece no nada más a su alrededor, sino también en el mundo entero. De hecho, la importancia del periodismo es tan grande que se dice que “el periodismo es la historia del presente”. Sin embargo, al ser de vital importancia, el periodismo, como cualquier otra disciplina, llega a tener errores. Unos más graves que otros, pero al final de cuentas errores que todos pagamos porque de alguna u otra manera somos parte de esta disciplina, ya sea como colaboradores o como receptores. Por esta razón, considero que el peor defecto que el periodismo puede llegar a tener es la falta de objetividad.
Día a día ocurren sucesos que no pueden pasar desapercibidos por un simple hecho: vivimos en sociedad. Y es de esta necesidad que surge el periodismo. Sin embargo, difundir una noticia o cualquier hecho no es tan fácil como parece. Los hechos deben ser narrados de una manera que pocos saben: únicamente se debe contar lo que sucedió, de la manera más objetiva posible y excluyendo los juicios propios.
Como principal objetivo, todos los diarios en línea e impresos aseguran ser objetivos. Claro, ninguno a primera instancia se atrevería a declarar que tiene cierta tendencia porque en ese momento su reputación se iría al suelo. Sin embargo, estas inclinaciones no siempre se deben a la empresa o al periódico en sí. En muchas ocasiones, estas tendencias se deben a la falta de preparación de los mismos periodistas, quienes no saben cómo abordar las noticias.
La precisión es básica para el periodismo aunque, desgraciadamente, muchos la han cambiado por notas que venden. Por ejemplo, sucede que un carro chocó en la carretera a las tres de la mañana y es una nota importante. La manera más sencilla de abordar este hecho sería de forma amarillista. Sin embargo, esta noticia da para más. Está bien narrar qué sucedió y, por qué no, los heridos que hubo. Sin embargo, también sería importante hacer una investigación más profunda de las condiciones del lugar del choque, las medidas de seguridad del carro, verificar si los límites de velocidad son adecuados y respetados, entre otros aspectos que no nada más informan, sino que impulsan el pensamiento crítico del público.
El periodismo es mucho más que contar lo que sucedió tal día y en tal lugar. El periodismo es la invitación más natural que una persona, en este caso un periodista, hace a otra con el fin de desarrollar juicios propios con información precisa e imparcial. Por eso, la objetividad no es un adorno o algo que otorgue prestigio a un diario. La objetividad es el primer requerimiento para adentrarse al verdadero periodismo.
Pd. se le agradece cualquier tipo de crítica/apreciación/comentario
Día a día ocurren sucesos que no pueden pasar desapercibidos por un simple hecho: vivimos en sociedad. Y es de esta necesidad que surge el periodismo. Sin embargo, difundir una noticia o cualquier hecho no es tan fácil como parece. Los hechos deben ser narrados de una manera que pocos saben: únicamente se debe contar lo que sucedió, de la manera más objetiva posible y excluyendo los juicios propios.
Como principal objetivo, todos los diarios en línea e impresos aseguran ser objetivos. Claro, ninguno a primera instancia se atrevería a declarar que tiene cierta tendencia porque en ese momento su reputación se iría al suelo. Sin embargo, estas inclinaciones no siempre se deben a la empresa o al periódico en sí. En muchas ocasiones, estas tendencias se deben a la falta de preparación de los mismos periodistas, quienes no saben cómo abordar las noticias.
La precisión es básica para el periodismo aunque, desgraciadamente, muchos la han cambiado por notas que venden. Por ejemplo, sucede que un carro chocó en la carretera a las tres de la mañana y es una nota importante. La manera más sencilla de abordar este hecho sería de forma amarillista. Sin embargo, esta noticia da para más. Está bien narrar qué sucedió y, por qué no, los heridos que hubo. Sin embargo, también sería importante hacer una investigación más profunda de las condiciones del lugar del choque, las medidas de seguridad del carro, verificar si los límites de velocidad son adecuados y respetados, entre otros aspectos que no nada más informan, sino que impulsan el pensamiento crítico del público.
El periodismo es mucho más que contar lo que sucedió tal día y en tal lugar. El periodismo es la invitación más natural que una persona, en este caso un periodista, hace a otra con el fin de desarrollar juicios propios con información precisa e imparcial. Por eso, la objetividad no es un adorno o algo que otorgue prestigio a un diario. La objetividad es el primer requerimiento para adentrarse al verdadero periodismo.
Pd. se le agradece cualquier tipo de crítica/apreciación/comentario




5 han dicho:
:D jaja genial!
Jajaja la escuela nos consume tanto, que ahora ya posteamos la tarea jaja aún así me parece acertado tu comentario, sin embargo la objetividad es algo muy difícil de conseguir, sobre todo cuando de escribir se trata, no crees?
PD. seguimos con nuestra amistad virtual, a pesar de que te veo todos los días.
soy un asco... nótese el "de todas formas, mañana subiré algo más "digno" de ser posteado" ni si quiera fue posteado ¿cómo va a ser digno?
Pd. en la vida real soy bien rancherilla
Serîa interesante preguntarse si la objetividad es realmente posible, pues desde la selecciôn del sujeto/tema, ya existe elecciôn.
Sobre la invitaciôn a "pensar .. y desarrollar juicios propios" también puede guiarse, en juicios subjetivos, e imparciales.
La imparcialidad, implica favorecer una elecciôn.
Subjetividad, a mi punto de vista requiere incluir nuestra perspectiva en el tema. Esto ûltimo, no necesariamente en detrimento del hecho o de otra elecciôn.
Esto que escribo es subjetivo y quizâs imparcial, pero con suerte, puede ayudar a otra persona a desarrollar juicios propios.
Felicidades por tu blog.
Y que me chuto la cursi-ñoñería nomás por no dejar, pero la verdad que me la he pasado bomba leyendo tus chorradas que no lo son, pues la neta están rifadas, pero volviendo al tema de la objetividad, efectivamente como lo dice Celso y, si lo vemos desde la óptica de la fotografía, todo lo que pasa por el objetivo mismo de la cámara deja huella del equipo con que se tomó, porque en parte lleva su esencia, su calidad, su marca; pero en nuestro caso, lleva nuestra alma.
Coincido evidentemente con las notas por vender, con el amarillismo en la prensa y con lo poco pensadas que están las noticias, notas, reportajes y demás y, por lo mismo, he preferido definir mi elección como no prestarles gran atención, ya que por fortuna, actualmente gozamos de mecanismos de información más naturales, no porque nos llegue de viva voz, pero casi casi, pues creo más en las personas en quienes confío y, agradezco por ello, la aparente libertad de la que aún gozamos en la red.
Lo más importante tal vez no sea el criticar al medio o a la prensa o reportero actual, porque este también se está modificando y, de no hacer caso de los indícios que el 2.0 ha mostrado al mundo, éstos desaparecerán. Mientras tanto deberemos, desde nuestra individualidad, ejercer el juicio, razón y objetividad propia de nuestro subjetivismo para asimilar lo que se nos presenta y definir si nos es o no útil.
Un saludo y un gustazo conocerte a través de tus letras.
@vlad21x
Publicar un comentario en la entrada